Posted in Retro, Reviews, Sala de computación
Escote hasta el ombligo y qué tanta weá.

Jazz Jackrabbit es un juego al que le tenía cariño. Lo recuerdo como entretenido. Aunque un poco raro, era suficientemente bueno como para haberlo conseguido cuando el PC llegó a mi casa. Ahora que lo jugué de nuevo de adulto, me doy cuenta de que es un plagio descarado y vil de Sonic. No sé cómo no me di cuenta cuando niño, habiendo jugado Sonic por la misma época. Pero supongo que a veces pasa. En este review iré haciendo un paralelo con Sonic, porque es lo único que creo, puedo hacer.

Una consideración importante: siempre que hable de “Sonic” en este review, me refiero a los Sonic en 2D. Dios me salve de todas las atrocidades en 3D (incluyendo Sonic Adventures, que me parece un desastre).

Ahora sí, el review.

Obviamente, el juego pertenece al género de plataformas y, al igual que varios títulos que ya hemos revisado acá, es un shareware. Aunque la versión completa pareciera estar en GOG. Pero yo sólo he jugado al shareware.

El juego nos pone en el lugar de Jazz Jackrabbit, un conejo verde, cuyo nombre es imposible de decir rápido. El objetivo del conejín es rescatar a la coneja con tiara de princesa de la pantalla de título, de las tortugas que son malas por algún motivo. Rescatando a la princesa, rescataremos al mundo, no sé por qué. Aparentemente, ella es de crítica importancia. En otras palabras, es la trama de Mario, pero con menos Miyamoto y más Esopo.

Maten a este weón.

En términos generales, el gameplay es Sonic, pero más humilde. Tenemos que correr rápido por etapas con múltiples caminos y encontrar un cartelito para terminarlas. Una cosa interesante es que uno puede terminar la etapa en distintos cartelitos, con resultados distintos. Además, algunos cartelitos no están al final de la etapa, si no que están escondidos por ahí. Puntito ahí para el juego. Mientras jugamos, iremos encontrando una serie de cosas plagiadas de Sonic, tales como los clásicos resortes, o los ítems metidos en esos bloques raros. Incluso tenemos un equivalente al zapatito que te hace correr más rápido. Por suerte no hay anillos (o argollas… ¿qué son las cuestiones esas?), sino que tenemos una barra de vida. También tenemos etapas bonus, directamente plagiadas de Sonic CD, pero con menos mantequilla.

Cualquier similitud con Sonic no es mera casualidad.

La gran (y casi única) diferencia es que acá tenemos una pistola. Porque Jazz es cool y creado en ‘Murrica. La pistola es un poco rara en su diseño; en la pantalla de título parece un lápiz, en las manos del mono parece una metralleta, y en la interfaz de usuario (abajo a la derecha en las imágenes) parece algo. Esta pistola la usaremos para eliminar a nuestros enemigos (tortugas de distintos tamaños, unas abejas raras u otras porquerías afines). Además, existen distintos powerups, como unas cosas con fuego o unos misiles. Pero al final del día es más o menos lo mismo, porque todos los enemigos se mueren de un tiro, sin importar qué tipo de bala estemos utilizando. No lo probé con un jefe, eso sí, así que quizás ahí la cosa cambie.

Ya no sé que poner. En serio no sé.

En términos gráficos el juego no molesta, pero está lejos de la calidad de Sonic o Mario… pero muy por sobre CCA o la porquería de las matemáticas. La música es fome y olvidable. De hecho, lo jugué recién un buen rato, para sacar los pantallazos para el review, y ya se me olvidó.

Y eso. Tristemente no tengo nada más que decir del juego. No es malo, pero no es particularmente original. Creo que hacer el review me lo echó a perder, porque pasó de ser un bonito recuerdo a un plagio culiao. Pero así es la vida, supongo. A veces los juegos valían callampa (o callampa parcial) y no lo sabíamos. Me hace preguntar qué otras cosas de la vida (sobre todo de la mía) caen en la misma categoría; “recuerdo bonito, pero realidad penca”.

Para cerrar, reitero que el juego no es malo, pero Sonic es mucho mejor en absolutamente todo. Hay diversión en este juego, sí, pero también la había en los juguetes con tolueno. Si, por algún motivo no tiene ganas de jugar Sonic, pero quiere jugar algo como un Sonic, juegue Freedom Planet.

El segundo mundo tiene unos tubos (a la izquierda de Jazz), que funcionan exactamente igual que los tubos del segundo mundo del Sonic 2. ¿Coincidencia? No lo creo.
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