Posted in Reviews

Desarrollador: poncle

Publicador: poncle

Fecha de Salida: 20 de octubre de 2022

Plataformas: PC, PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2, Móvil, Meta Quest (xD)

Vampire Survivors es un juego raro (o lo era cuando salió, ahora está lleno de juegos de la índole) que no debería gustarme. Es mecánicamente muy sencillo, y en términos de progresión, extremadamente repetitivo. Pero es entretenido. ¿Por qué? La verdad es que no lo tengo tan claro, pero al menos trataré de explicar de qué se trata, para que usted se haga su propia opinión, si es que no lo ha jugado.

Creo que no tengo ninguna imagen en la que se entienda cómo se juega esta lesera.

Me piro vampiro

La cosa es así: hordas de enemigos progresivamente más grandes nos atacan y tenemos que matarlos (y más importante aún, no morir) hasta que se acabe el tiempo (que varía dependiendo de la etapa, pero nunca es más de media horita). En términos de habilidad psicomotriz, el juego sólo demanda una cosa de nosotros: que nos movamos por un mapa muy, pero muy, grande… vale decir, sólo necesitamos la palanquita izquierda de un control cualquiera. En términos cognitivos, de vez en cuando tenemos que decir entre una serie de mejoras a las que podemos optar, así que sumamos el botón para aceptar. Y ese es más o menos el mono completo: nos movemos por el mapa, mientras nuestro mono hace un ataque automático, y cada vez que sube de nivel (con experiencia que botan nuestros enemigos al morir, o al matar enemigos más macanudos que tiran cofrecitos) debe elegir una mejora nueva. Entonces el loop es: moverse, matar, subir de nivel, mejorar, matar (idealmente) mejor, etc.

Debo decidir entre un pajarito, alitas o un laurel. Y si observa mi inventario en la esquina superior izquierda, también tengo un tiramisú (o “tirajisú”, como se llama en el juego).

Es sencillo, pero está lleno de cositas diseñadas para disparar esa dopamina fácil y hacernos temporalmente felices.

Ok, pero, ¿no hay nada más?

Bueno, sí… pero no.

Hay varias cositas. Primero, hay distintas etapas con sus propias mañas y cosas únicas, además de muchos enemigos (piñuflas y jefes), también con sus mañas y cosas entretenidas. Segundo, tenemos un arsenal de armas e ítems pasivos que desbloqueamos al subir de nivel o con mencionados cofres. Tenemos slots limitados para estas cosas, así como una cantidad de niveles fijos que podemos subir para mejorarlos. Además, ciertas armas o ítems interactúan con otras armas y/o ítems, permitiendo mejorar aún más las cuestiones cuando llegan a nivel máximo (o se cumple alguna otra condición rara). La única cosa que nos puede producir un game over es no matar lo suficientemente rápido como para conseguir las mejoras necesarias para darle cara a las hordas cada vez más absurdas de monos malos que irán saliendo. Así entonces, hay un componente de “optimización” en todo el asunto.

La gracia del juego es su presentación y la cantidad de contenido. Cada vez que ganamos algo, el juego es invadido por una estética de cuasi casino, con luces, fuegos artificiales y mucho jolgorio; lo que enciende esa primitiva neuronita media ludópata y hace que se le caiga la baba.

¡Mira todas esas cositas! ¿Me sirven? No sé. ¡Pero míralas!

El juego sería uno más del montón si se conformara con una cantidad acotada de contenido… pero no lo hace. Muy por el contrario, tenemos etapas llenas de objetivos, infinitos monos con habilidades iniciales distintas por desbloquear, y cada vez más y más armas e ítems. Y cada vez todo supone criterios incrementalmente obtusos de consecución. Todo funciona bajo exactamente la misma lógica, por lo que, si bien, siempre hay cosas nuevas, nada realmente lo es. Pero qué le importa eso a nuestro cerebro reptiliano que a esas alturas está flotando en lucecitas y colores bonitos.

El juego no es malo, pero una vez que entendemos la mano no tiene tanto que ofrecer, fuera de desbloquear toneladas de cosas nuevas que a priori ya entenderemos. Es como un trance, como un estado meditativo medio pelotudo. Por media hora, los fuegos artificiales, la diarrea de numeritos y enemigos muriendo, y las celebraciones se llevan los pensamientos y el mundo deja de existir. Es como lo mismo que se consigue jugando juegos más difíciles en alto nivel, pero sin el alto nivel. Es un juego que consigue mucho, y casi nada, con —paradójicamente— mucho y casi nada.

Gameplay de alto nivel.

Perfecto, no había vampiro

Mi impresión es que es un juego que divide a la gente. Hay quienes no entienden tamaña pelotudez, y quienes lo celebran con fiesta. Casi todo se hace sólo, y nosotros más bien administramos los recursos con los que mantenemos a nuestro personaje con vida, pudiendo incluso llegar a un estado en que podemos quedarnos parados sin hacer nada y hacer que las mejoras al subir de nivel se seleccionen solas. Todo esto, en modo endless, que, como su nombre indica, no tiene límite temporal. Estoy seguro de que hay competencias en que gana el que deja el PC/consola prendida por más tiempo, jugando sola.

Para jugar un rato, yo lo encuentro entretenido. Y fuera de los vampiros, el juego no promete nada que no cumpla. Es lo que es y es sincero al respecto.

Recomendado para:

  • Contempladores de la inmortalidad del cangrejo.
  • Quienes quieran un golpe de dopamina más barato y fácil de manejar que la adicción a alguna droga.
  • Seres que disfruten loops de gameplay sencillos y llenos de recompensas buena onda.

No Recomendado para:

  • Quienes quieran jugar algo que requiera calentar, que sea un poco, la materia gris.
  • Amantes de los desafíos complejos y/o complicados.
  • Personas que no entiendan que hay cosas en este mundo que no están pensadas para satisfacer sus gustos personales. Las puede encontrar en Reddit o en otros foros de mala muerte. Quién sabe, quizás incluso en los FOROS MULTIPLAYER.
  • Vampiros.
Vaya.

whatsapp

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *