Soy un Homo Sapiens de casi 40 décadas de vida, en donde lo que me apasiona bastante son los metales, los fierros, los motores, trenes, los barcos, aviones, tractores, camiones, vehículos de dos y cuatro ruedas, pero por sobretodo, en particular, los automóviles japoneses. Por lo mismo tengo una fascinación por videojuegos de conducción. Mario Kart es la pasta de la buena.
El ramen es Oro para Dios. Ghibli es un poema a la animación.